AINI, Cochabamba.-Pablo
Rojas Paredes, especialista en el área de Gramática Española y Músico
de profesión. Tiene una larga trayectoria laboral en Ediciones Runa, una
de sus obras escritas es “Teoría y Práctica de la Nueva Gramática
Española”; otra reciente es "El Sueño del Presidente: La Pesadilla de la Madre Tierra".
Actualmente, docente en Licenciatura de Educación Intercultural y
Bilingüe (Licenciatura para profesores Normalistas) de la Universidad
Mayor de San Simón (UMSS), docente en la materia de Redacción y Lenguaje. Es ambientalista en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional
Isiboro Sécure (TIPNIS).
Pregunta AINI.- ¿Cómo se explica la entrega de Pablo Rojas a la defensa del Tipnis?
Responde Pablo Rojas.- El año 2010, cuando se realizó la cumbre
de Tiquipaya, ya había salido la noticia de que se quería realizar la
carretera que atravesaría el Territorio Indígena y Parque Nacional
Isiboro Sécure y nadie dijo nada; ni en los medios de prensa, ni
hubieron manifestaciones de las personas y yo dije: “nosotros como
ciudadanos Bolivianos, como Cochabambinos resguardado en la Constitución
no sólo tenemos que exigir que se cumplan nuestros derechos ya que en
la Constitución tenemos muchos derechos, sino también, hay una página
suelta que habla de nuestras obligaciones éticas, morales como
ciudadanos y una de esas indica que tenemos que defender el Medio
Ambiente”.
Es un sentimiento que me nació desde dentro, no ser indiferente, más aún
en este tiempo en el que vivimos con una apatía social donde cualquier
hecho queda al margen del común denominador de la gente. Ahí (en la
cumbre de Tiquipaya) participamos con una mesita, justo en la entrada al
campus de Univalle (Universidad del Valle, Tiquipaya – Cochabamba) con
nuestros primeros volantes, disfrazándonos; y la gente se sorprendía.
Ahí comenzó la campaña en defensa del Tipnis, empezamos socializando lo
que es el Isiboro Sécure, ahí también empezamos a tener contacto con
dirigentes; gente muy sana, consecuente, muy linda.

AINI.- ¿Quiénes conforman la Campaña en Defensa del Tipnis y con qué recursos económicos se sustentan?
Pablo Rojas.- El grupo ha surgido como voluntario y lo sigue siendo, sin
ningún patrocinio por detrás. Está conformado por: jóvenes de colegio,
universitarios, profesionales, gente mayor, es un grupo muy bonito de
voluntarios.
Ante las actuaciones mal intencionadas del Gobierno de tildarnos de ser
financiados por grupos que nos pagan un sueldo y demás; eso a veces
pasa porque el ladrón piensa que todos son de su misma condición, no.
Somos una campaña muy limpia y muy comprometida con la defensa de la
madre tierra y los derechos de los pueblos indígenas.
El sustento económico viene de los aportes voluntarios, hay gente que ha
ido aportando, desde nuestras primeras reuniones fuimos aportando con
una vaquita (aporte voluntario para un fin común) de 1, 5 o 10
bolivianos y en las marchas a las cuales asistimos la misma población
nos ha respaldado con sus aportes, porque siempre lo hemos hecho de cara
a la gente y con los medios de comunicación.
AINI.- ¿Cuáles son tus reflexiones ecológicas para la población?
Pablo Rojas.- Todos tenemos que convertirnos en ambientalistas. Cuando
de repente oímos en la calle es problema de los ambientalistas, no es
así, es problema de todos, porque está constitucionalizada esa
obligación de todos los bolivianos de defender éticamente la vida y si
no participamos activamente, no levantamos la voz, con nuestro silencio
somos cómplices de todas las arbitrariedades.
No es justo que el Gobierno, aprovechando del poder destruya la vida,
destruya culturas, porque la carretera a través del Tipnis no sólo
implica la destrucción de la naturaleza, sino, implica un etnocidio
progresivo de las culturas Moxeñas, Trinitarias, Chimanes y Yuracarés
que habitan dentro el Parque Isiboro Sécure.
Tenemos que defender a las culturas bolivianas cosa que no está haciendo
el Gobierno, su discurso es un discurso que miente porque todo su
accionar es lo contrario de su disertación.
AINI.- ¿De qué trata el libro “El sueño del presidente la pesadilla de la Madre Tierra”?
Pablo Rojas.- He tenido el gusto no sólo de escribirlo, sino, también de
diagramarlo. Lo bonito de este libro es que ha salido como yo he
querido que sea; la diagramación, la concepción de las paginas, el
contenido y todo lo demás.
El Presidente tiene un sueño, y ese sueño está ligado a la palabra
“progreso” de visión occidental, porque quiere implantar esa forma de
desarrollo, destructora de las culturas amazónicas que tienen otra
forma de ver la realidad.
Nosotros concebimos pobreza desde nuestro ámbito citadino. Pobreza es la
carencia de dinero y en comunidades del Tipnis no se utiliza dinero,
entonces cuando llegas a la ciudad te vuelves pobre porque no tienes
dinero. Pero debemos respetar lo que está constitucionalizado, que todos
los pueblos tienen derecho a concebir el desarrollo desde su propia
visión. Con esto no queremos decir que estamos en contra de la
tecnología; bienvenida la tecnología externa si va contribuir a la
preservación de las culturas y no a su destrucción.
Que se implementen radios para la comunicación, que haya atención en
salud, educación, motores para las embarcaciones, todo eso es
bienvenido. Entonces nadie está en contra de esos instrumentos
tecnológicos que permite a la gente del Tipnis a desarrollarse
normalmente y preservando su manera de ver el mundo. La carretera, el
sueño del presidente, está ligado a la palabra “progreso” y “desarrollo”
mal concebidos.
El libro está dividido en cuatro partes. En la primera, realizamos un
análisis del Discurso del Presidente Evo Morales Ayma; el discurso
posicionador y el discurso real, el primero es aquel que usa para
posicionarse como defensor de la Madre Tierra y de los Derechos
Indígenas; que sin duda lo usó muy bien porque logró posicionarse como
tal. Sin embargo, la realidad sale a la luz, con un discurso real,
cuando de pronto dice, “no creo que por motivo del medio ambiente no
tengamos que construir esa carretera”.
En el segundo capítulo hablamos de todas las transgresiones a las leyes,
tratados internacionales y errores administrativos. En el tercero,
explicamos a fondo lo que es el marco jurídico de una consulta, el cómo
debería realizarse en función a lo que indica la Ley. El último, es un
capítulo reflexivo, titula “Por los caminos de la libertad”;
reflexionamos hacia donde queremos ir como bolivianos, de alguna manera
resaltando la valentía de algunos hermanos del Tipnis que debería servir
de ejemplo para los bolivianos.
AINI.- ¿Podría evaluar las esperanzas y decepciones del Proceso de Cambio?
Pablo Rojas.- Muchos de los bolivianos lo hemos elegido a Evo Morales
con la esperanza y seguridad de que íbamos a tener realmente un gobierno
diferente, que respete los derechos de la Madre Tierra, de los pueblos
indígenas, pero vemos que por ese accionar ligado al abuso de poder no
ha cambiado nada.
Si bien tenemos una buena Constitución Política del Estado que marque el
horizonte para que el proceso de cambio se haya instaurado de manera
correcta, no lo está haciendo el Gobierno, porque es el primer
transgresor de su proceso de Cambio de su Constitución. Este proceso de
cambio no tiene salida, hay que sustituir con otro tipo de proceso
totalmente diferente.
De todas maneras ha sido importante la Constitución Política que ahora
tenemos. Que quede claro que en ningún momento hemos pedido la cabeza de
Evo Morales, simplemente queremos que reconsidere y que cumpla la Ley.
Hubo cosas buenas, pero esta falta de respeto a la Madre Tierra y a las
culturas, para nosotros, es demasiado grave como para pasarlo por alto.
El presidente no va llegar a entender a las culturas amazónicas, no es
un Presidente Indígena, es un presidente colono. Evo Morales no
representa a los pueblos indígenas, es por eso que grupos antes afines
al presidente se fueron desmarcando, como la Cidob y el Conamaq, grupos
grandes, representativos de pueblos indígenas.
Lo más preocupante es que el gobierno cometió otra forma más de
etnocidio, el de introducirse en las esferas organizativas de los
pueblos indígenas y desmembrarlos, crear organizaciones paralelas; eso
es grave. No se ha visto, ni siquiera en otros Gobierno. Lo que no han
podido otros gobiernos lo está haciendo Evo Morales. Debilitar a las
organizaciones es una falta de respeto y violación a la autonomía
indígena, el gobierno no tiene por qué entrometerse, aunque entre
comillas se haga llamar gobierno indígena.
WCL.